Ocho horas es la cifra que más se menciona en todo lo relacionado con el sueño. Aparece en artículos, en aplicaciones e incluso en conversaciones con médicos. El problema es que no se basa en ningún estudio concreto, y para mucha gente es incorrecta.
¿De dónde ha salido ese número?
El ocho es una media redondeada que se ha obtenido a partir de amplias encuestas en las que la gente indicaba por sí misma cuántas horas duerme. No es un valor que alguien haya medido como óptimo. Es el punto medio de la distribución, y el punto medio de la distribución no es una regla.
7–9 h
La diferencia entre «la media es ocho» y «necesitas ocho» es fundamental. Además, nadie considera que la estatura media sea un objetivo que todo el mundo deba alcanzar.
Mýtus
Si no duermes ocho horas, te estás haciendo daño a la salud.
Fakt
El riesgo aumenta en los extremos del intervalo: cuando dura menos de seis horas o más de nueve.
¿Qué pasa con la gente que duerme poco y se encuentra bien?
De hecho, hay un pequeño grupo de personas que se las arreglan con seis horas sin que les afecte. No es una cuestión de disciplina ni de costumbre, sino de genética.
Čo hovorí štúdia
La clave está en la palabra «escaso». La mayoría de la gente que dice que con cinco horas le basta simplemente se ha acostumbrado tanto a ese déficit constante que ya ni se da cuenta.
Entonces, ¿qué hay que tener en cuenta en lugar del número?
En lugar de contar las horas, es más útil fijarte en tres cosas: si te quedas dormido en menos de veinte minutos, si no te despiertas varias veces por la noche y si durante el día te las apañas sin necesidad de echarte una siesta. Si estas tres cosas cuadran, probablemente estés durmiendo lo suficiente, independientemente del número que marque el reloj.
Resumen
Las ocho horas son una referencia útil, no una norma. Si duermes siete y te sientes bien, no tienes nada que cambiar. Si duermes nueve y sigues cansado, el problema no estará en la duración.